La epilepsia es un trastorno del cerebro que causa episodios recurrentes llamados convulsiones. Una convulsión es descrita algunas veces como una tormenta eléctrica en el cerebro que conduce a movimientos anormales, sensaciones y estados de conciencia. En realidad, sin embargo, éste es más ordenado que una tormenta; durante un ataque, los nervios funcionan de una manera anormalmente sincronizada, una clase de rutina inconsciente que puede durar por segundos o minutos. Los resultados varían desde cambios leves en la conciencia a violentas convulsiones.

Las convulsiones aisladas puede presentarse por varias razones. El término "epilepsia" es aplicado cuando una persona tiene convulsiones recurrentes sin una causa conocida tratable. Si la convulsión ocurre en una parte localizada del cerebro, ésta es llamada una convulsión parcial. Si ésta afecta la mayor parte del cerebro, es llamada una convulsión generalizada.

Las formas más comunes de convulsiones generalizadas son la ausencia de convulsiones (pequeño mal) y las convulsiones tónicas clónicas (gran mal). Las convulsiones de pequeño mal involucran un breve lapso de conciencia y ocurren súbitamente y duran por un breve momento antes de desaparecer; usualmente no hay síntomas más tarde. Una convulsión de gran mal involucra pérdida de conciencia, convulsiones del cuerpo, morderse la lengua y orinar con frecuencia; a la convulsión le sigue un estado de confusión.

Las convulsiones parciales vienen en tres variedades. Éstas pueden ser simples (involucrando sólo un brazo, por ejemplo) o complejas (involucrando movimientos más complicados y pérdida de conciencia). Por último, algunas pueden transformarse en convulsiones generalizadas. Existen varios medicamentos usados para tratar la epilepsia, generalmente con éxito considerable. La mayoría de estos medicamentos, si embargo, pueden causar efectos secundarios significativos. Afortunadamente, algunos de estos efectos secundarios pueden ser parcialmente corregibles por medio de complementación nutricional (vea la sección de Ayuda Nutricional).

Principales Tratamientos Naturales Propuestos

No existen hierbas o complementos bien establecidos para el tratamiento de la epilepsia. Sin embargo, un número de complementos pueden ser útiles para tratar las deficiencias nutricionales causadas por los medicamentos anticonvulsivos. Al lado de las hierbas y complementos, la dieta cetogénica puede ser útil para controlar las convulsiones en los niños.

Nota: La epilepsia es un padecimiento demasiado serio para autotratamiento. Por esta razón, ninguno de los tratamientos listados abajo deben ser usados sin el consejo y la supervisión de un médico.

Dieta Cetogénica

Antes de que fueran inventados los medicamentos para la epilepsia, los científicos se dieron cuenta de que los ayunos tienden a reducir la frecuencia de las convulsiones. Investigación posterior definió un estado metabólico llamado cetosis como el factor causante. La cetosis ocurre durante el ayuno y también mientras consumimos una dieta alta en grasas y muy baja en carbohidratos (la dieta cetogénica).

Cuando los medicamentos anticonvulsivos efectivos fueron desarrollados, la dieta cetogénica cayó en la desaprobación, pero en años recientes el interés médico ha regresado. Hoy en día, es visto que el uso de la dieta se incrementa en el tratamiento de personas que no responden completamente a los medicamentos estándar. La mayoría de los estudios han involucrado niños debido a que ellos tienden a estar más de acuerdo con la dieta que los adultos.

La evidencia sugiere que la dieta cetogénica puede detener casi completamente las convulsiones en casi la mitad de todos los niños con epilepsia y reducir la frecuencia de las convulsiones de forma menos dramática en otro tercio.1–6 Desafortunadamente, la dieta cetogénica puede causar efectos secundarios, tales como fatiga, náusea, reducción de la inmunidad, confusión mental, deshidratación, estreñimiento y un incremento en la tendencia a los hematomas.2,3,7 - 13 Los efectos secundarios mayores vistos ocasionalmente en ciertas formas de dieta cetogénica incluyen cálculos renales, cálculos biliares, daño a la función renal, hipoproteinemia severa (niveles peligrosamente bajos de proteína en la sangre) y lesión renal.14 La deficiencia de vitaminas y minerales también pueden presentarse con algunas dietas cetogénicas, pero el uso de un complemento multivitamínico y mineral puede fácilmente prevenir esto.15

Apoyo Nutricional

Muchos medicamentos pueden dañar la habilidad del cuerpo para absorber o metabolizar ciertos nutrientes; sin embargo, los anticonvulsivos son los culpables particulares. Evidencia significativa indica que los anticonvulsivos comunes interfieren con el manejo del cuerpo del folato, biotina, calcio, vitamina D y vitamina K. Además, un anticonvulsivo, el ácido valproico, afecta a la sustancia parecida a un nutriente, la carnitina. Por estas razones, con frecuencia es recomendado que las personas que usan anticonvulsivos tomen complementos que proporcionen estos nutrientes.

Sin embargo, existe un oportunidad potencial de corregir tales "reducciones nutricionales." En algunos casos, tomar el nutriente puede dañar la absorción o alterar el metabolismo del medicamento anticonvulsivo. En otros casos, ¡es posible que la reducción en el nutriente sea parte de la forma en que funciona el anticonvulsivo! Por esta razón, es esencial la supervisión médica cuando se toma cualquier complemento.

Los siguiente es un breve conteo de las interacciones entre nutrientes y medicamentos anticonvulsivos; para más información, vea los artículos completos sobre carbamazepina (Tegretol), fenobarbital, fentoína (Dilantin), primidona (Misoline), y ácido valpróico (Depakene).

Folato

El Folato (también conocido como ácido fólico) es una vitamina B que desempeña una función importante en muchos aspectos vitales de la salud. Desafortunadamente, la mayoría de los medicamentos usados para prevenir las convulsiones puede reducir los niveles de folato en el cuerpo.16 - 21 A su vez, bajos niveles de folato en el suero puede causar niveles elevados de homocisteína, posiblemente incrementando el riesgo de enfermedad cardiaca.22

Los bajos niveles de folato también están ligados a un incremento en el riesgo de una variedad de defectos de nacimiento. Debido a que los medicamentos anticonvulsivos reducen el folato, los bebés nacidos de mujeres que toman anticonvulsivos están en un riesgo incrementado para tales defectos de nacimiento.

Sin embargo, el caso de tomar folato extra es complicado por el hecho de que los altos niveles de folato pueden acelerar la desintegración normal de la fentoína 19,21 y posiblemente otros anticonvulsivos. Esto podría conducir a que aparezcan las convulsiones. Por esta razón, la complementación con folato durante la terapia anticonvulsiva siempre debe ser supervisada por un médico.

Biotina

Numerosos anticonvulsivos pueden reducir los niveles en el cuerpo de la vitamina esencial biotina, probablemente por medio de interferir con su absorción.23,24 El ácido valproico puede afectar la biotina en una extensión menor que otros anticonvulsivos.

No está claro si la deficiencia en la biotina de hecho cause algunos problemas. Sin embargo, no es bueno tener deficiencias en algún nutriente esencial y por esta razón los complementos de biotina han sido recomendados durante la terapia anticonvulsiva de largo plazo.Tenga en mente, sin embargo, que la acción de los medicamentos anticonvulsivos puede al menos estar relacionada parcialmente a su efecto en los niveles de biotina. Por esta razón, la supervisión médica es recomendada enfáticamente antes de añadir biotina a algún régimen anticonvulsivo.

Calcio

Muchos medicamentos anticonvulsivos pueden incrementar el riesgo de osteoporosis y otros trastornos óseos.25,26 Esto se considera que es debido en parte al hecho de que ellos dañan el metabolismo del calcio (ver también la secciones abajo sobre la vitamina D y la vitamina K). Los efectos en el calcio también pueden incrementar la tendencia hacia las convulsiones por medio de reducir los niveles sanguíneos de calcio.26

El calcio como complemento puede de esta manera ser benéfico para las personas que toman medicamentos anticonvulsivos. Sin embargo, algunos estudios indican que los antiácidos que contienen carbonato de calcio interfieren con la absorción de la fentoína y tal vez de otros anticonvulsivos.27,28 Por esta razón, los complementos de calcio y los medicamento anticonvulsivos deben ser tomados con varias horas de diferencia.

Vitamina D

Los medicamentos anticonvulsivos pueden interferir con la actividad de la vitamina D; éste puede ser otro factor contribuyente a los problemas óseos inducidos por anticonvulsivos.29 - 31

Una adecuada exposición a la luz del sol puede ayudar a superar los efectos de los anticonvulsivos sobre la vitamina D por medio de estimular a la piel a fabricar la vitamina.32 Las personas que regularmente toman anticonvulsivos, especialmente aquellas que toman terapia de combinación y aquellas con una limitada exposición a la luz del sol, pueden beneficiarse de forma adicional de la complementación con vitamina D.

Vitamina K

La fentoína, la carbamazepina, el fenobarbital y la primidona aceleran la desintegración normal de la vitamina K hacia subproductos inactivos, y de esa manera privan al cuerpo de la vitamina K activa. El uso de estos anticonvulsivos por mujeres embarazadas puede causar deficiencias en la vitamina K en sus bebés no nacidos, resultando en trastornos de sangrado o anormalidades de los huesos faciales en los recién nacidos.33,34 Por esta razón, las madres que toman estos anticonvulsivos pueden necesitar complementación de vitamina K durante el embarazo.

En otras circunstancias, los anticonvulsivos raramente reducen la vitamina K lo suficiente para causar problemas de sangrado. Sin embargo, la deficiencia en la vitamina K puede contribuir a la osteoporosis inducida por anticonvulsivos.

Carnitina

El ácido valproico (Depakene) y posiblemente otros anticonvulsivos pueden reducir los niveles en el cuerpo de la sustancia carnitina.35 - 44 Por esta razón se ha sugerido que las personas que usan estos medicamentos deben tomar carnitina complementaria. Sin embargo, aún no existe evidencia de que tomar carnitina proporcione algún beneficio evidente; el único estudio que intentó evaluar esta posibilidad fracasó en discernir algún efecto significativo.45

Otros Tratamientos Propuestos para la Epilepsia
Hierbas y Complementos

Los remedios tradicionales herbales chinos conocidos con los nombres japoneses de saiko-keishi-to y sho-saiko-to también han sido sugeridos para la epilepsia, pero la evidencia de apoyo para su uso permanece altamente preliminar.46 - 48 Ambos de estos tratamientos de combinación consisten de adelfilla, raíz de peonía, raíz de pinelia, corteza de casia, raíz de jengibre, fruta de azufaifa, raíz de ginseng asiático, raíz de escutelaria asiática y raíz de regalíz, pero las proporciones varían.

Evidencia débil sugiere que el aminoácido taurina puede ofrecer beneficios modestos y a corto plazo para la epilepsia.49 - 51

Un estudio preliminar sugiere que el complemento melatonina puede ser útil para la epilepsia en niños.52

Las personas con epilepsia tienen niveles más bajos de lo normal del mineral manganeso en su sangre.53 Esto sugiere (pero no prueba) que los complementos de manganeso pueden ser útiles para la epilepsia

Otros complementos algunas veces sugeridos para la epilepsia (pero sin evidencia de apoyo significativa) incluyen vitamina B1, vitamina B6, betacaroteno y glicina. Las hierbas generalmente consideradas como "de ayuda a lo nervios" o relajantes de los nervios algunas veces son propuestas, tales como las siguientes:

Sin embargo, no existe evidencia significativa que estas puedan ayudar y algunas de estas hierbas presentan preocupaciones de seguridad significativas.

Nota: La mayoría de las hierbas usadas para la epilepsia son sedantes, como muchos medicamentos anticonvulsivos. El tratamiento combinado podría llevar a un peligroso exceso de sedación. Las personas con epilepsia deben, por lo tanto, buscar supervisión médica antes de usar alguna hierbas o complementos.

Terapias Alternativas

Una forma especial de terapia electromagnética llamada rTMS ha mostrado promesa para la epilepsia. En un ensayo doble ciego controlado por placebo, 24 participantes con epilepsia localizada en una parte específica del cerebro (técnicamente, convulsiones complejas parciales o convulsiones generalizadas secundarias) y que no respondían completamente al tratamiento les fue suministrado dos veces al día el tratamiento con rTMS o rTMS falso por una semana.54 Los resultados mostraron una leve reducción en las convulsiones entre los participantes a quienes se les dio rTMS real. Sin embargo, los beneficios desaparecieron rápidamente cuando se detuvo el tratamiento.

Evidencia leve sugiere que la identificación de alérgenos alimenticios y el evitarlos puede ser útil para las personas tanto con dolores de cabeza por migraña como con epilepsia.55

La acupuntura ha sido propuesta para el tratamiento de la epilepsia. Sin embargo, un ensayo controlado ciego sencillo de acupuntura individualizada para 34 personas con epilepsia severa no encontró beneficio.56

Hierbas y Complementos a Evitar en la Epilepsia

Numerosas hierbas y complementos han sido asociados con las convulsiones severas esperadas e inesperadas.67 Sin embargo, en la mayoría de los casos la evidencia que liga cualquier producto natural particular con el incremento en la actividad de las convulsiones sigue siendo circunstancial. Algunos de los agentes potenciales más preocupantes "pro-convulsiones" se discuten aquí. Además, discutimos las hierbas y complementos que pueden interactuar con los medicamentos usados para las convulsiones. Vea también arriba los comentarios sobre el folato y la biotina.

Ginkgo
Ginkgo en sus semillas contiene una sustancia promotora de las convulsiones llamada 4-Metoxipiridina (MPN).57 Aunque las semillas de ginkgo raramente son usadas hoy en día, las convulsiones también han sido reportadas con el uso de la forma más normal de la hierba: El extracto de hoja de ginkgo.58,59 Una posible explicación es que los productos de la hoja de ginkgo pueden haber sido contaminados con semillas de ginkgo. También se ha propuesto otra posibilidad: El ginkgo puede afectar el cerebro de una forma similar a la tacrina, un medicamento también usado para mejorar la memoria y el cual ha sido asociado con las convulsiones. Sin importar las explicación, las personas con epilepsia probablemente deban evitar el ginkgo.

Glutamina
Muchos medicamentos antiepilépticos funcionan por medio de bloquear una sustancia llamada glutamato; por esta razón las altas dosis del aminoácido cercanamente relacionado glutamina podría de manera concebible abrumar estos medicamentos y poseer un riesgo para las personas con epilepsia.

DMAE
Los fabricantes del complemento DMAE advierten que éste podría incrementar el riesgo de convulsiones.

5-HTP
Una evidencia sugiere que el complemento 5-HTP podría potencialmente exacerbar o iniciar una enfermedad relacionada con las convulsiones llamada trastorno mioclónico de convulsiones.60,61

Jugo de toronja
El jugo de toronja hace más lenta la desintegración normal en el cuerpo de varios medicamentos, incluyendo los anticonvulsivos Carbamazepina, permitiéndole acumularse a niveles potencialmente peligrosos en la sangre; este efecto puede durar por tres días o más luego del último vaso de jugo.62

Ipriflavona
El complemento Ipriflavona puede incrementar los niveles de carbamazepina y fentoína, elevando potencialmente el riesgo de efectos secundarios.63

Sauce Blanco
La hierba sauce blanco, también conocida como corteza de sauce, es usada para tratar el dolor y la fiebre. El sauce blanco contiene una sustancia estrechamente relacionada a la aspirina conocida como salicina. La aspirina es conocida por incrementar los niveles de fentoína y la toxicidad durante el uso a largo plazo de ambos medicamentos.64 Esto levanta la preocupación de que el sauce blanco pueda tener efectos similares sobre la fentoína, aunque esto no ha sido probado.

Nicotinamida
La nicotinamida parece incrementar los niveles en la sangre de la carbamazepina y la primidona, posiblemente requiriendo una reducción de la dosis del medicamento para prevenir los efectos tóxicos.65

Ácido Gamma-linolénico (GLA)
Reportes previos sugieren la posibilidad de que el complemento ácido gama-linolénico (GLA) pueda empeorar la epilepsia de lóbulo temporal.66 Sin embargo, no ha habido confirmación posterior de esto.